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  Río Pluma Relevamiento de agosto de 2011  
 2013, Buenos Aires Argentina   Pesca con mosca . Moscas paso a paso.  
Tuvimos dos horas de marcha en vehículos 4 x 4 entre la agreste belleza de la selva subtropical boliviana.
Se veían claramente las siluetas de los dorados acechando a los cardúmenes de sábalos..


La intensa lluvia no me permitía ver el giro de la hélices del pequeño avión Cessna que nos trasladaba. A la sazón viajaba en el asiento de acompañante del piloto, lo que le agregaba, a este traslado por la profunda selva Boliviana, un poderoso sabor a aventura.
Volábamos sobre territorio Tsimane, desde la comunidad de Asunta a orillas del Río Sécure has el pequeño poblado Oromomo situado en las márgenes del Río Pluma. Fue un viaje de treinta minutos aproximadamente, que disfruté cargado de emoción y ansiedad.. Llegamos sin inconvenientes.
Desde allí nos esperaban vehículos 4 x 4 que nos trasladaron durante, mas o menos, dos horas cruzando, ante nuestros ojos maravillados, por plena selva subamazónica hasta lo que sería el alojamiento de los próximos días, a orillas del Río Pluma a escasos trescientos metros de su afluente, el Río Itirizama.

Había dorados pequeños y le pedí al guía que pescara uno para poder sacar algunas fotos.
Este era el tamaño que atacaba la mosca ni bien la arrojábamos, sin dejar que los grandes la alcanzaran.

Des pues de un breve descanso, asombrado por la belleza que me envolvía, me dediqué a observar el río. A pesar de que las aguas corrían con bastante turbiedad por los sedimentos arrastrados por la copiosas lluvias de la zona, veía claramente las siluetas de los dorados , que como perros pastores, vigilaban las migraciones de apretados cardúmenes de sábalos.
El día siguiente amaneció espléndido. La selva que nos rodeaba producía sonidos desconocidos e incomparables para mi. Oropéndolas, tucanes y guacamayos presagiaban, con su algarabía, un día estupendo.
El objetivo de la jornada era remontar El Pluma río arriba. Tanto el guía como yo notamos que el río estaba superpoblado de dorados juveniles que no superaban los tres kilos. Me llamaba la atención su voracidad. Le pedí a mi guía que pescara un ejemplar para poder hacer unas fotos en el lugar. Lanzó hábilmente su mosca que fue tomada casi instan tan ea mente por un doradito. En el salto despidió un sábalo de su boca mientras asomaba la cola de otro que , en ese mismo momento, estaba tragando. Aún a si, su angurria y voracidad lo hizo atacar la mosca.

Arboles milenarios, enredaderas y platas de hojas gigantes eran el marco de un río de aguas transparentes..
Pescar en ríos de corrientes rápidas con pozones y rifles en medio de la selva subtropical era siempre sorprendente.

Asumimos, que esta abundancia de ejemplares chicos, atentaba en contra del pique de aquellos mas grandes que buscábamos. Los doradillos llegaban antes a las moscas. A pesar de ello el día fue rendidor y divertido.
Al día siguiente la decisión fue pescar el Pluma río abajo.
La experiencia de ese di a supera el sueño de cualquier pescador de mosca. Las cacerías se sucedía una tras otra mientras recorríamos el río. Los dorados atacaban nuestras moscas violentamente. Los ejemplares que lográbamos eran magníficos. La lucha que presentaban los mostraba sanos, fuertes y sus piruetas acrobáticos mostraban en sus contorsiones sus cuerpos pigmentados de un color oro brillante que deslumbraba. Esta vez los tamaños logrados eran importantes.

La pesca de dorados a pez visto en las condiciones de transparencia que ofrece el río, es insuperable
Cada día que nos levantábamos sabíamos que estos dorados eran posibles todo el día.

La última jornada fue reservada para el Rió Itirizama. Si todo lo vivido hasta entonces me había llenado de satisfacción, este río no se quedó atrás con mis expectativas. Quizás, las superó.
El Itirizama es un río netamente de montaña. Si no fuera por el clima y la vegetación podríamos confundirlo con cualquiera de nuestros ríos patagónicos. Sus aguas cristalinas corren entre pedreros y pozones repletos de peces de todas clases. La pesca de dorados a pez visto en esas condiciones es insuperable.
Hoy, algunas decisiones politicas, hacen inviable la visita a esta zona boliviana, esperamos ansioso que esto se revierta para poder estar nuevamente allí.

El sueño de cualquier pescador con mosca. Lograr en soledad estos dorados diariamente..

El recuerdo de esas canoas primitivas, rios transparentes y los preciados dorados serán un recuerdo inolvidable.
   
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