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Pesca con mosca
 
  Rio Chubut Superior Relevamiento 04 de diciembre de 2013  
 2014, Buenos Aires Argentina   Pesca con mosca . Moscas paso a paso.  
Pesca con mosca
De izquierda a derecha: Julio Rossotti, Enrique Gómez, Federico Conesa y Walter Ruiz. Pescando con amigos.
Pesca con mosca
Las balsas cargadas y listas para partir con todo lo necesario para cuatro días

La decisión de pescar todos:En Enero de 2012 floté con Walter Ruiz como guía y Federico Conesa como pilchero los mismos 106 km del Río Chubut Superior. Esta vez, diciembre de 2013. Walter, fue como guía de Julio Rossotti, quien en aquella oportunidad no había podido estar por causa de la enfermedad de su madre y, Federico, sería mi guía en los cuatro días de flotada por el Río Chubut Superior. Un pescador, un guía. Privilegio de poder disfrutar de la sabiduría de estos maestros para uno solo, y compartir esa intimidad llena de experiencia, que en comentarios simples, pueden abrir una gran ventana para los pescadores de Buenos Aires que tenemos mayor intelectualidad pescadora, a cambio de una verdadera práctica pescando. En lugar de llevar una balsa, un guía y dos pescadores junto a la balsa pilchera como es costumbre, preferimos sacrificar algún mínimo de comodidades y salimos con las mismas dos balsas participando todos de las jornadas de pesca. Algo que cualquier pescador, aunque oficie de guía, desea. La pesca es la pesca, y ellos, compartiendo la elección de las moscas, indicándonos lugares de acecho de las truchas, descubriendo con anticipación el pique y ayudando a la captura, participan, pescando con nuestra pesca.     

Pesca con mosca
En esta primera etapa ni armamos los equipos por que los sauces nos envolverían y no nos dejarían pescar.
Pesca con mosca
Ni bien pusimos las moscas en el agua los piques comenzaron a producirse uno tras otros.

Adaptación a la travesía:Para algunos pescadores flotar un río y estar permanente tenso para poder castear a un lado o al otro, obedecer las sugerencias del guía, casi no poder corregir un mal tiro por la velocidad que el río le imprime a la balsa, no es lo que prefieren. Y está bien. Por el recorrido en tiempo calculado -  no se puede detener al pescador cuando este quiere -  no se puede extender indefinidamente. También está bien. Igual, existen momentos del día para poder disfrutar de una autonomía para intentar, desde la costa o vadeando,  la captura de alguna trucha. No hay que olvidar que cuando la balsa se detiene para pasar la noche, lo hace  a la orilla del río, y cuando lo hace, existe antes de la cena, una magnífica oportunidad para intentarlo.

Pesca con mosca
Esta forma de pescar desde la balsa, obliga a lanzamientos rápidos, justos. y a aceptar las indicaciones del guía..
Pesca con mosca
Al guna veces, durante el recorrido, bajábamos para cobrar alguna pieza o simplemente para pescar en ese espacio..

Equipos ideales:Nuestros equipos eran livianos. Usábamos, ambos, cañas 5 con líneas de flote, líderes largos con terminación (Tippet) 4X (0,18 mm) o 5X (0,16 mm). La medida de las truchas que se logran en el Chubut superior rara vez superen el kilo y medio,  aunque por supuesto, siempre puede haber sorpresas. La media está en los trescientos gramos y el kilo. Alguien puede pensar, que esas piezas no merecen flotar cuatro días un río tan difícil y técnico para los balseros cuando no se tendrá, salvo excepciones, truchas de mayor porte. Allá él. La pesca fina, con equipos livianos o ultra livianos, utilizando nada más que mosca seca. Con una exigencia técnica, en distancia y ubicación de lscas, la impronta de este tipo de pesca es  la que prefiero a todas las demás, y creo que Julio, volvió tan encantado como cuando lo hizo del Tsimane o de Cuba con piezas que agrandan la sonrisa como el tamaño que presentan.
Cada pesca tiene su técnica y sabiduría, saber disfrutarla, depende del pescador.
El Chubut superior no da descanso, salvo cuando alguna pasada, por lo engorroso del paso de la balsa por la corriente, o cuando los sauces, escoltas del río,  al tirar sus ramas cubriendo totalmente él cauce, se transforman en dificultad. Es allí, cuando el pescador, que va en proa, debe dejar de pescar, agacharse o arrodillarse en la balsa cuidando la caña, porque se corre riesgo de engancharla y partirla. Por suerte, en esta ocasión esa desgracia no sucedió. Es común que flotando este río suceda.

Pesca con mosca
Algunas moscas empezaron a destacarse. En este caso una Chernobil amarilla y negra..
Pesca con mosca

Este hopper con patrón de Julio fue lo mejor. Personalmente había atado tres, mientras duraron, pescaron holgadamente.

Comparando moscas y decisiones:. Con Julio buscamos algún parecido con otros ríos que hubiéramos pescado y llegamos a la conclusión que no se parece a ninguno, por lo menos, en nuestra experiencia.
Desde donde lanzamos las balsas, navegamos más de una hora sin armar las cañas, esquivando y apartando ramas que se metían en el recorrido. El sol, por lo tupido del follaje, casi no pasa. Una penumbra verde y rumorosa es la realidad existente. Algún Martín Pescador parado estratégicamente en ramas altas espera al acecho la aparición del plato principal de su dieta. Pichones de patos, ya crecidos, nadan rápido o intentan volar  alejándose de los extraños. Avutardas blancas y cauquenes aparecen en pareja, o con sus crías pequeñas, que las siguen como si estuvieran atadas a su cola.  Uno siente que es un intruso en ese mundo que les pertenece. Desearía pedir disculpas. Estas aves y otras, estarán en toda nuestra excursión por el río. Walter y Federico llevan un libro de Ornitología con las especies del lugar y, cuando paramos a almorzar o tomar mate, nos dan una clase de la fauna que se nos viene presentando.
El primer día el viento no dio tregua. La pesca fue tan intensa que la adaptación a esa circunstancia se dio sola. Enseguida supimos como bajar las colas, para que la fronda que nos protegía, también lo hiciera en el lanzamiento. Cuando hicimos la parada de almuerzo, que deseábamos por el intenso trajín de la pesca, recién pudimos intercambiar, entre los cuatro, cuales habían sido las moscas usadas. Julio, trabajó con secas grandes, Chernobil y Terrestrials, con la afirmación que su JR Hopper, publicado en vistiendoanzuelos.com , fue la estrella en cuanto a cantidad de piques. En mi caso, sucedió parecido, siendo la Chernobil amarilla y negra, una de las más reconocidas. Un Hopper sin alas que Walter me había prestado al final de la salida del 2012, cuando ya me había quedado sin moscas, volvió a repetir su exitosa campaña durante los cuatro días. A mitad de mañana quise probar con moscas chicas y empecé con una Royal Wulf en anzuelo #10 que, mientras se mantuvo a flote, fue exigida con piques consecutivos uno tras otro. Cambié a Stimulators tradicionales, esto es de pelos y sin gomitas, con la misma continuidad de piques. Esa primer mañana, Julio estaba convencido que las secas grandes daban los mejores resultados en cuanto a calidad y cantidad de piezas y yo, no estaba tan seguro, ya que la más grande de esa mañana, la había logrado con un Stimulator original, en colores naturales.

Pesca con mosca
Este hopper de excelentes resultado en 2012. repetía su eficiencia en el 2013. Atado en anzuelo #6.
Pesca con mosca
La "Fast Albert" mostraba que no hay trucha que se le resista a su extraña figura.

Primer campamento. Esa noche el viento agitaba con intensidad la copa de los árboles y su roce de ramas y hojas nos arrullaron con el brutal sonido de la fronda castigada.
Cuando nos despertamos, el silencio nos sorprendió. Nada de viento, y el sol, que ya estaba alto, mostraba una quietud casi antinatural de los árboles que nos rodeaban. Pescaríamos sin viento. Eso era algo que no había experimentado y que seguiría por el resto de la travesía. Hicimos un largo desayuno augurando una jornada de placer total.
Cada mañana, los guías desarman y arranchan todo el campamento y preparan lo que serán las paradas alternadas, a  descansar y a almorzar, con el método de su experiencia. De pronto todo está acomodado en las balsas. Se recorre el lugar para que, si es posible, no queden rastro de nuestro paso por el lugar, y arrancamos nuevamente.
Fue una jornada perfecta. 
Ya acostumbrados al estilo de pesca, cargados con la confianza de los piques del día anterior y afiatados por las conductas de los guías con nosotros y viceversa, todo fue placer. Ante la manifestación de Julio que su JR Hopper había sido ultra satisfactorio, lógicamente empecé con los que yo había atado, y el resultado fue extraordinario mientras me duraron los tres que había llevado. Probé una EJG Minimouse, que es muy parecida a una bomber con colita, que tantos piques había logrado en mi viaje anterior, con un fracaso extremo. Creo que no le tuve paciencia, pero de la misma forma que lo enaltecí en la nota anterior, en esta debo, destacar su ineficacia. Lo mismo que el MDB Alguacil, mosca a la que con solo ponerla en el anzuelo estoy calificando un pique, esta vez, no fue así. Había pocos alguaciles en el aire y mi confianza en esta seca me obligó a ponerla, y también, a tener que resignarme a cambiarla.

Pesca con mosca

Primer campamento, cansados y felices, hipnotizados por el fuego. El viento nos acompaño toda la noche.

Pesca con mosca
El amanecer nos sorprendió sin viento con un día luminoso e ideal para pasar una gran jornada de pesca

Eclosiones mágicas: Al salir con las balsas en esa mañana, preciosa y sin viento, las eclosiones de May Fly, Caddis y Stone Flies fueron apareciendo en forma abundante y profusa. Estábamos pescando en el paraíso, los bulos de las truchas comiendo se señalaban como blancos de nuestros lances, con resultados diversos, pero haciéndolo como si pescáramos a pez visto. Muchas veces, en esa mañana, Federico me sostenía la balsa hasta que el pique se producía, o habiéndolo perdido, mantenía el lugar hasta que se repetía con éxito la captura. Fue la mejor mañana de todas. Inolvidable. La tarde estuvo muy buena pero esa mañana, fresca, sin viento, cargada de insectos que parecían nacer de la nada llenando los espacios  con los torpes aleteos de la vida incipiente. Se me ocurrió poner alguna emergente. Era tanta la actividad a nuestro alrededor que solo pudimos sumarnos a ese frenesí de la naturaleza y participar sin darnos aliento. Cuando el sol estuvo más alto, el aire se fue despejando y la actividad disminuyendo poco a poco. Nos quedaban sensaciones de lo que habíamos vivido y una calidez interna se expresaba en una sonrisa involuntaria que no pudimos quitarnos hasta el almuerzo.

Pesca con mosca
Durante la primera hora las eclosiones se sucedieron activando a las truchas que formaban bulos interminables..
Pesca con mosca
Fue una fiesta. La actividad era incesante y nosotros probamos todas las moscas que pudimos.

Un equipo ultraliviano.Las balsas pescábamos cerca, pero Walter y Julio desaparecieron temprano de nuestro alcance. Julio quería arribar al campamento para poder utilizar un equipo # 2 – Caña SAGE CIRCA y Reel SAGE Click 2 - que fue la envidia de todos. Cuando estábamos llegando lo vemos a Julio vadeando el río con su equipo ya armado y pescando. El sol se ponía sin prisa – como lo hace en la Patagonia -,  y recortaba la figura  de Julio en una curva que marcaba el cauce. Justo después de esa curva, estaba armado el campamento. El clima nos permitió bañarnos en el río. Julio, logró cuatro Arco Iris antes de arrimarse y en cuanto dejó la caña, me apoderé de ella como un niño que ha estado envidiando el juguete de su amigo. Definiré la caña como etérea y firme. Permitía sacar esa liviana línea sintiendo como se deslizaba suavemente por los pasahilos. La mosca una Irresistible Adams. No tuvo pique inmediatamente. Lo tuve cuando logré ponerla en la corriente que se extendía a unos quince metros de mi posición. Una trucha de unos 400 gs había tomado. Afloje totalmente la estrella y permití que, aprovechando la corriente, la trucha sacara línea sin demasiado esfuerzo. Mi placer estaba en escuchar esa chicharra, opaca y simétrica, que sobredimensionaba el placer de esa pesca sutil.
Dejé la caña y Federico, inmediatamente, se puso a pescar, logrando el también una Arco Iris algo mas chica. Lo mismo pasó cuando el abandonó el equipo, fue Walter quien se apresuró a disfrutarlo. Tuvimos una cena excelente hecha por Walter que preparó un guiso de verduras y carne que estuvo exquisito. Alargamos los vinos un poco más que el día anterior y cuando el sol le dio paso a una noche profunda poblada de estrellas nos fuimos a dormir con la sensación de haber pasado uno de los días de pesca más plenos que habíamos vivido.

Pesca con mosca
Federico disfrutando del ultraliviano de Julio. Todos pasamos por el y todos quedamos enamorados del equipo.
Pesca con mosca
Revivía cada uno de los momentos de ese día inolvidable, sabiendo que era posible que nunca mas lo volviera a vivir.

Conclusión
Una vez mas el resultado de la pesca en el Rio Chubut Superior había sido superlativa en cuanto a la cantidad de piques y piezas cobradas.
El tamaño de las truchas apenas exceden el kilo pero pescando con equipos livianos, todos sabemos de lo divertido que es pescarlas, especialmente cuando los piques se suceden uno tras otro.
Algo que descubrí en este viaje es que el pique en las moscas con pelo piden una clavada mas rápida. Supongo que tiene que ver con la forma natural que ofrecen los pelos a la composición fisica de la mosca. En cambio, en las moscas de foam, es necesario darle un tiempo a mas a la tomada, como que no termina de morderla y tampoco la escupe rápidamente. Clavarlas, dándoles un tiempo mas con algo de ritmo, daba resultados y se perdían menos piques. Esto me lo marcó Federico y probándolo puedo asegurar la efciencia de su consejo. La costumbre es ver cuando la toma y levantar la caña inmediatamente, esta segunda forma de clavarla, es ver el pique, respirar, y clavar de menor a mayor. Al principio, no le di importancia, luego de aprehender el tempo, fue descubrir que siempre hay detalles que aprender. Nuestros guías, comercializadores de esta excursión, juntos o por separado, son Walter Ruiz, un gringo de ojos claros, totalmente pelado, con experiencia de muchos años en la zona de Esquel, reside en Puerto Madryn y Federico Conesa, un pibe con una excelente infraestructura para realizar esta pesca, reside en Esquel. Conoce su trabajo y esta permanentemente alerta para cuidarte o corregirte para que mejores tus resultados. La salida no es cara y son chicos con quienes se puede conversar para armar la mejor salida de pesca para cada uno. Walter Ruiz: 02804 202521, tpolibre@hotmail.com y Federico Conesa:02945 15410896, fedconesa@yahoo.com.ar

Pesca con mosca
Cerrar la nota con escenas de alegría y satisfacción fue nuestra intención. La felicidad de Julio se toca en esta foto..
Pesca con mosca
Se me escapó de la mano. Mi inhabilidad. tan singular merece ser conocida.
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